LLegamos los últimos a Portomarin. LLovía, granizaba y hacia viento. A mi se me habían roto las lentillas e iba con gafas de sol graduadas que se me empañaban y llenaban de gotas pero los dos ibamos tan agusto. Chaval nadie te ha dicho ¿tu vales mucho?. Pues te lo digo yo.
LLegamos los últimos a Portomarin. LLovía, granizaba y hacia viento. A mi se me habían roto las lentillas e iba con gafas de sol graduadas que se me empañaban y llenaban de gotas pero los dos ibamos tan agusto.
ResponderEliminarChaval nadie te ha dicho ¿tu vales mucho?. Pues te lo digo yo.