2012/05/14

Entrando en Santiago de Compostela

Monte do Gozo

Amaneció lloviendo y con viento. El día estaba triste.
Desde lo alto del monte do Gozo no se veía la Catedral de Santiago. Lo cierto es que no se veía ni siquiera Santiago.


Comenzamos el descenso y al poco tiempo ya estabamos entre las calles de la ciudad. Coches, semáforos..... y de pronto nos entró una tremenda prisa por llegar.



Ya en la Catedral


La sensación al entrar en la plaza es genial. Todo el mundo se está haciendo la foto. Empiezas a reconocer a otros peregrinos con los que te has ido cruzando en el camino y te paras a charlar un rato con ellos.


Esperando a recibir la Compostelana
Cuando nos sellaron las credenciales y nos dieron la Compostelana fue, usando palabras de mis hijos : "perito" "mazo bonito". Prueba superada, amigos para siempre.



Después, a las 12 h, fuimos a la misa del peregrino, donde entre otros leyeron Joserra, como representante de voluntarios de Caminos de libertad, un preso que había participado en dicho proyecto y un alumno de un grupo de estudiantes universitarios de Madrid.

Tomando un merecido café en el hostal
Los Reyes Católicos

Como hasta las 23.00 h no teníamos que coger el autobús de vuelta a casa, pasamos el resto del día callejeando bajo la desapacible lluvia y a ratos refugiándonos de ella en algúna cafetería.

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mila esker